El cuarto muro es la barrera que separa al lector de los personajes de la obra. Al romper el cuarto muro, los personajes pueden dirigirse al espectador y/o mostrar su consciencia como personajes ficticios. Multitud de webcómics utilizan este recurso.
El término tiene su origen en el teatro, donde la cuarta pared del escenario debería estar entre el público y los actores. El recurso de romper el cuarto muro pasó del teatro al resto de artes, incluyendo los webcómics. Al igual que en el cine o los videojuegos, los autores de webcómics han adaptado las técnicas para romper la cuarta pared a las cualidades del medio en el que se publican, de modo que aparte de métodos habituales como un personaje hablando directamente al espectador se pueden ver otros más ingeniosos como personajes saliendo del cómic y moviéndose por la página web.
Además, los webcómics comparte una característica especial con el teatro, y es que se puede invertir la dirección de la rotura siendo el público el que suba al escenario. Esto se puede ver en guestcómics, webcómics en directo, dejando que sean los lectores quienes decidan el curso de la historia o inspirando al propio autor. Esta relación hace que la comunicación entre autor y público sea mucho más personal y directa.